21 Razones para arriesgarse a ser deportado, la lucha por el Dream Act.


CONFERENCIA DE PRENSA Julio 27, 2010

Edy Dominguez Discurso

Buenos días, mi nombre es Edy Dominguez, soy indocumentado, y la semana pasada fui arrestado en Washington D. C. por luchar por el Dream Act.
En el 2008, con mucho esfuerzo, sacrificio y apoyo de mi familia me gradúe de Northeastern Illinois University, donde obtuve una carrera en comunicación, medios y teatro. Cuando me gradúe me tope con un obstáculo difícil de pasar aunque no se ve. El techo de cristal de los indocumentados que hasta la fecha no me ha permitido desarrollar mi carrera profesional. ¿Donde quedan los sueños de esforzarnos y ser alguien de provecho para la sociedad y nuestras familias? No quiero que lo mismo le suceda a mis hermanos, a los niños y niñas de mi comunidad que tienen sueños de ser alguien en la vida.
Nuestras familias y comunidades son suficientes razones para correr el riesgo de ser arrestados y hasta ser puestos en proceso de deportación. Por eso 21 estudiantes indocumentados participamos en la acción de desobediencia civil llevada a cabo en Washington D. C. la semana pasada, la cual desde su planeación fue liderada por jóvenes alrededor de Estados Unidos. Hay que aclarar que ninguna organización nos empujo o convenció para participar. Cada uno de nosotros sabíamos los riesgos y las consecuencias a las que nos enfrentábamos, pero conocemos la importancia de pasar el Dream Act y sabemos nuestra responsabilidad en nuestras comunidades. Por otro lado, los mismos riesgos los vivimos todos día con día en el trabajo, en el centro comercial, en las calles, y hasta en nuestras casas.
¿Que si tuvimos miedo? Como seres humanos sentimos miedo a los incierto, al sistema y a las consecuencias. Al decir que somos inmigrantes indocumentados y sin miedo, no estamos diciendo que el miedo a las consecuencias haya desaparecido, mas bien ahora tenemos el valor y la inspiración para enfrentar esos miedos para poder cambiar el sistema que por años y años sigue lastimando a millones de personas.
Somos inmigrantes, estudiantes. No exigimos nada que no nos hemos ganado. Merecemos una oportunidad. No somos amenaza para esta nación; somos parte del pasado, presente y futuro.
Ayudemos a pasar el Dream Act.

“Acabo de cumplir 19 y estoy a punto de ser deportado. ¡Ayuda! – Julio

Así es, Julio acaba de cumplir 19 años de edad el pasado Lunes, Marzo 22. Él ha estado detenido por más de una semana y todo por no haber asistido a una cita en la corte cuando solamente tenía 7 años de edad. ICE está ahora tramitando sus documentos para viajar y será deportado tan pronto como terminen estos trámites. No podemos dejar que esto suceda otra vez. ¡Toma acción para detener su deportación!


CLICK AQUĺ PARA TOMAR ACCIÓN Y DETENER LA DEPORTACIÓN DE JULIO


Julio Cesar Martinez Delgado se graduó de Franklin County High School en donde era miembro del equipo de fútbol. Ahora es un freshman en Bluegrass Community and Techical College. El Lunes 22 de marzo cumplió 19 años. Él apenas conoce a su familia en Honduras porque la mayoría se encuentran en Estado Unidos, por otro lado en su país está viviendo tiempo muy violentos por el crimen y temen por su seguridad. Julio es una gran persona y es un miembro activo de su iglesia en donde fue líder de la banda de música de la iglesia.
Al igual que muchos otros estudiantes en la misma situación y a pesar de las adversidades, Julio estaba trabajando para financiar su educación porque no califica para asistencia financiera federal ni estatal.
Sin embargo, tener educación es importante para él y desesperadamente quiere estudiar para un día poder contribuir en su comunidad y el país que el ama y reconoce como su hogar.

La organización Dream Activist Undocumented Students Action and Resource Network y todos los aliados pedimos que consideres las circunstancias dentro del caso del estudiante Julio Martinez. Solamente tenía 7 años de edad cuando se le solicitó presentarse ante una corte de inmigración con su madre. Es más que obvio que por su corta edad, Julio no tomó la decisión por si mismo de entrar al los Estados Unidos sin autorización o de faltar a su tan importante cita sobre su caso de inmigración.
Por todo el tiempo que ha vivido de su formación en los Estados Unidos, Julio realmente se identifica el país. Si es deportado será enviado a un país que se a convertido en tierra extranjera para él, que ademas lo separará de su familia y los pondrá a todos en una posición de dificultades inciertas.

El caso de Julio amerita un cierre administrativo que le permita completar su educación en los Estados Unidos. Tomando en cuenta la modesta situación económica de su familia, su única esperanza de para terminar sus estudios superiores y alcanzar sus aspiraciones profesionales es permanecer en este país. Dejar los Estados Unidos en estos momentos para Julio sería trágico ya que demuestra potencial para tener éxito tanto académico como profesional.

Organización DREAM ACTIVIST

Lucha de los Inmigrantes a Través de la Música

Un grupo llamado Quinto Imperio formado por estudiantes del sur de Chicago grabaron un tema en honor a los inmigrantes. Crónica Inmigrante, como se titula la canción, abarca sus propias historias que según sus compositores muchos tenemos en común. Según Adriana la única mujer en el grupo “la música mueve a la gente tanto positivamente como negativamente. El movimiento de inmigración es una lucha muy importante, no solo en Estados Unidos si no alrededor del mundo. A través de esta canción queremos animar a la gente a que despierten y que nunca dejen de luchar”. El tema que está disponible desde su página de internet www.quintoimperio.net, se puede bajar gratis y están aceptando donaciones para seguir con su trabajo y para apoyar a la comunidad de Back of the Yards, de donde la próxima semana saldrán dos autobuses con 100 personas rumbo a Washington D.C. para participar en una marcha nacional el 21 de marzo donde se esperan a mas de 100,000 personas frente al Capitolio. Esta marcha recordaría al Presidente Barack Obama y al senador Dick Durbin su promesa de sacar a millones de inmigrantes de las sombras.

Cabe mencionar que los miembros de la agrupación son activos miembros de la comunidad y estudiantes de High School y Universidad.

01 Crónica Inmigrante by forestedy

Estudiantes Inmigrantes Salen de las Sombras

Entre lágrimas, gritos y aplausos el día de hoy Miércoles 10 de marzo del 2010, algunos cientos de estudiantes de Chicago se dieron cita en la Federal Plaza para “salir de las sombras” después de marchar por las calles del centro desde el Union Park. En esta marcha se percibía una esencia muy diferente a la de marchas anteriores, y aunque esta contaba con un número mucho menor de personas, fue muy poderosa. “Soy indocumentado y no tengo miedo” decían los estudiantes mientras todos aplaudían el gesto por el valor que esto conlleva. Y es que son muchos los indocumentados que viven alrededor de los Estados Unidos, muchos de ellos estudiantes que aspiran a convertirse en profesionistas y algunos que ya cuentan con títulos profesionales, pero que a causa de las actuales leyes de inmigración no pueden ejercer sus carreras. Yo también soy uno de ellos. El día de hoy fue declarado el Día Nacional de Salir de las Sombras como un moviendo nacional que invita a todos los inmigrantes indocumentados a no tener miedo y luchar por sus sueños. Por ese motivo y desde la tarima, dos de los estudiantes hicieron un llamado también al Senador Dick Durbin sacando en ese instante un celular y llamando a su oficina. La multitud esperaba en silencio hasta que rompieron en un grito cuando uno de los estudiantes dijo “Estoy afuera de su oficina con algunos de mis amigos… y queremos pedirle que tome la iniciativa ahora mismo y cumpla su promesa de ayudar a millones de estudiantes indocumentados”. Después de esta manifestación liderada por un grupo de jóvenes llamado Immigrant Youth Justice League (IYJL), se llevó a cabo una reunión para seguir con la organización de la Marcha del 21 de Marzo que se llevará a cabo en Washington D.C. en la que se esperan mas de 100,000 personas de alrededor de los Estados Unidos para hacer un llamado a las autoridades de la necesidad de una reforma migratoria.

El Techo de Cristal, Una Historia de Muchos

Cuando llegué de la ciudad de México tenía 15 años de edad. Aún no puedo creer que tanto tiempo (10 años) ha pasado ya. El caso es que yo no decidí quedarme en Estados Unidos por mi cuenta, obviamente era menor de edad y mis padres decidieron lo que yo tenía que hacer. No hay que pensar mucho para poder darse cuenta de  que lo mejor para uno casi siempre es estar junto con su familia y para mi esto es cierto, ya que me hacían falta no solo mis padres si no mis hermanitos también. Por esos días todavía estaba muy fresco el divorcio de mis papás, y ni yo ni mis hermanos nos encontrábamos bien emocionalmente. Aparte de la confusión y tristeza por nuestra familia divida, llevaba también encima  la presión del shock cultural principalmente el nuevo idioma. Rápidamente me inscribieron mis papás en una High School católica llamada Holy Trinity y no me quedó de otra que asistir con todo y mis miedos por todo lo nuevo que se avecinaba.
Los primeros cuatro meses en la escuela fueron una pesadilla porque no entendía mucho de lo que se hablaba a mi alrededor y cuando si entendía no podía seguir una conversación. Cabe mencionar que no muchos hispanos me hablaban, es decir no pude relacionarme con los hispanos como me lo esperaba, y mas bien comencé a tener relación con los compañeros afroamericanos. Recuerdo que bromeaban mucho (por lo menos eso pensaba) porque se reían mucho cuando me hablaban pero como no les entendía yo solo les hacia segunda en el coro de risas y asentía con la cabeza. Para ayudarme en clase algunos profesores me asignaron algunos voluntarios (o eso creo :-) ) para que me tradujeran en clase y les agradezco a esas personas con todo el corazón por haberme apoyado.
Por mucho tiempo estuve aislado aunque había otros dos estudiantes que como yo no sabían el idioma pero ellos ya estaban acostumbrados y se defendían de cualquier manera con lo que sabían ademas de que tenían amistades. Era una frustración tan grande no poder sentirme parte de ningún grupo después de haber dejado mis amigos de años en México. Acá todo era tan rápido y revuelto que en realidad no había tiempo para conocer o para darme a conocer a otras personas. Me sentía tan solo que muchas veces lloré en mi casa en la regadera mientras me bañaba, ya que de esa manera nadie en la casa se daba cuenta. Teníamos suficientes complicaciones para yo ser una mas.
Aun aislado y sin poder comunicarme ni con mis maestros logré mantenerme con buenas calificaciones durante los dos años y medio que asistí a esa escuela. Eso gracias a mis hermanos, mi papá y algunas personas del barrio que me empujaban a aprender y no darme por vencido. Así logré varias veces posicionarme en los diferentes rangos de Honores por buen desempeño en mis diferentes materias y en el 2003 me gradúe de Holy Trinity.
En ese entonces yo ya era consciente de mi estatus migratorio, por lo cual mi inseguridad y pesimismo volvieron a brotar y decidí que ir a la universidad no era para mi. Me hacia falta lo que a los demás no. Recuerdo que todos hablaban sobre las universidades y colegios a los que pensaban ir y algunos a los que ya habían sido aceptados, pero me volví indiferente al tema; yo ya estaba decidido a no intentarlo.
Una vez mas todos salieron a mi rescate (algunos sin saberlo), debo confesar que mi papá me inscribió a una universidad como si se tratara de un niño de primaria y hasta me llevó a una entrevista. Que bueno que lo hizo porque de esa manera mi papá me dejó un mensaje, que el creía en que yo podía lograrlo. Cosas así he escuchado de diferentes personas desde que era pequeño “con esfuerzo lograrás lo que te propongas” o “querer es poder”. Cosas así son las que me siguen impulsando.
Cuando me gradúe, al subir al escenario para recibir mi diploma Título en sincias de la Comunicación Medios y Teatro “Degree of Bachelors of Science in Communication, Media and, Theater”, no pude contener algunas lagrimas al pensar en mi familia, ya que ellos son mi motor. Todo era alegría hasta que me encontré con mi mas reciente obstáculo.
Hasta el momento no tengo el trabajo que esperaba porque sin el número “mágico” (sin documentos), en realidad el diploma que me costó más de cuatro años y más de $35,000 no tiene ningún valor. Ahora pienso mucho en mis hermanos y en todos los chavos de mi comunidad que aspiran a hacer cosas grandes, pero que al final se encontrarán con el techo de cristal que tenemos sobre nosotros todos los indocumentados que aunque capaces, fuertes, apasionados, trabajadores, profesionales, etc. Nuestros obstáculos se van haciendo más complicados mientras pasan los años. Me pregunto si es eso realmente lo que le esperan a mis hermanos, a mis amigos, y a todos en general ¿Eso eso todo? ¿Realmente eso es todo a lo que podemos aspirar?
Me siento muy triste y agobiado al igual que muchos de mis amigos y mi familia por esta situación y principalmente porque mucha gente teníamos esperanza en que el nuevo Presidente Obama se había comprometido a hacer algo al respecto. Después de escuchar su primer informe de gobierno “State of the Union” parecía que todo se desmoronaba junto con los ocho segundos que usó para hablar sobre el tema de inmigración.
Después de eso muchos despertamos de una fantasía, y yo en lo personal aprendí que esas cosas no trabajan solamente con la fe, la oración, el voto y demás cosas… en realidad el cambio que el Presidente Obama prometió lo necesitamos trabajar la gente misma.